La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel que comienza en la infancia (en general entre el primer y el sexto mes del bebé) y que se caracteriza por el enrojecimiento, descamación y picor en determinadas zonas del cuerpo. El continuo rascado de la piel puede agravar las lesiones y llegar a infectarse.
Los niños que padecen dermatitis atópica presentan frecuentemente sequedad de la piel o “xerosis atópica”. La piel es áspera, rugosa, finamente escamosa y pálida. Por ello, las cremas emolientes son muy importantes en el tratamiento.
La dermatitis atópica tiene generalmente un marcado componente genético. Suele aparecer en niños cuyos padres y/o hermanos han padecido alergias, como asma, rinoconjuntivitis, alergias alimentarias…
Debemos tener en cuenta que un niño atópico es un niño sano que necesita cuidados especiales para su piel y, por ello, no debemos hacerle sentir diferente a los demás.
Los niños que padecen dermatitis atópica presentan frecuentemente sequedad de la piel o “xerosis atópica”. La piel es áspera, rugosa, finamente escamosa y pálida. Por ello, las cremas emolientes son muy importantes en el tratamiento.
La dermatitis atópica tiene generalmente un marcado componente genético. Suele aparecer en niños cuyos padres y/o hermanos han padecido alergias, como asma, rinoconjuntivitis, alergias alimentarias…
Debemos tener en cuenta que un niño atópico es un niño sano que necesita cuidados especiales para su piel y, por ello, no debemos hacerle sentir diferente a los demás.
Clasificación de la dermatitis atópica
Se clasifica dependiendo de la edad:
1. Fase del lactante (0-2 años)
Suele presentarse en el rostro del bebé (mejillas y frente) así como en los miembros. El intenso picor provoca nerviosismo en el niño y dificultad para dormir. El niño se rasca continuamente, provocándose arañazos que llegan a sangrar y a ocasionar infecciones.
2. Fase infantil (2-12 años)
Puede aparecer por primera vez, pero lo común es que sea el progreso de la fase anterior. La piel se encuentra extremadamente seca, las heridas no supuran y las costras tienden a desaparecer. La piel comienza a descamarse.
La mayoría de las veces, el eczema se atenúa con la edad. Si persiste, evolucionará siendo cada vez más localizado en pliegues de los codos, rodillas o muñecas.
3. Fase adolescente-adulto
La dermatitis atópica acaba desapareciendo espontáneamente en la mayoría de casos. Si se cronifica, el picor será agudo y se acentuará por las noches, lo que ocasionará insomnio y agotamiento.
Las lesiones pueden agravarse con el sudor, lo que puede limitar el ejercicio físico en los pacientes.
Consejos para la piel del niño atópico
• Realizar el baño diario con agua tibia (33-34ºC) utilizando limpiadores sin jabón (syndets) con aditivos calmantes que no lleven perfumes ni conservantes. No conviene utilizar esponjas de baño ni manoplas.
• Tras el baño, secar sin frotar y aplicar una crema emoliente (contiene sustancias oleosas que forman una película sobre la piel que hace que disminuya la pérdida de agua a través de ésta).
• Cortar y limpiar las uñas para evitar las lesiones post-rascado.
• Evitar en lo posible los tejidos sintéticos y la lana, ya que ésta suele picar demasiado. Utilizar preferentemente tejidos como el algodón.
• Al lavar las prendas, se recomienda utilizar detergentes suaves y evitar los suavizantes. Efectuar un buen aclarado.
• Evitar los suelos cubiertos de moqueta y, en general, evitar el polvo en la habitación (alfombras, cortinas, edredones…).
• En casos de eczema seco, el sol y el mar ejercen un efecto muy beneficioso sobre la piel. Tras el baño de mar o piscina, basta con aclarar bien con agua dulce y aplicar una crema emoliente sobre la piel.
Tratamiento farmacológico
El médico es quien debe indicar el tratamiento correcto para cada paciente. Suelen prescribirse corticoides tópicos que ayudan a mantener los síntomas de la dermatitis atópica bajo control, antihistamínicos para aminorar el picor y ayudar al descanso del niño y antibióticos cuando se produce una infección.
El médico es quien debe indicar el tratamiento correcto para cada paciente. Suelen prescribirse corticoides tópicos que ayudan a mantener los síntomas de la dermatitis atópica bajo control, antihistamínicos para aminorar el picor y ayudar al descanso del niño y antibióticos cuando se produce una infección.
Preguntas frecuentes
1. ¿Es contagiosa la dermatitis atópica?
No. Por ningún motivo puede transmitirse por tocar las zonas afectadas o estar en contacto con personas que la padezcan.
2. ¿Se puede curar la dermatitis atópica?
En general, la enfermedad cursa en forma de brotes, es decir, hay periodos agudos de la enfermedad y periodos de remisión. Sólo un 20% de los niños mayores de 7 años continúa presentando manifestaciones persistentes.
3. ¿Influye el clima en su aparición?
Aparece con mayor frecuencia en regiones frías y secas que en ambientes húmedos y templados. Tiende a mejorar en verano y a empeorar en invierno.
Aparece con mayor frecuencia en regiones frías y secas que en ambientes húmedos y templados. Tiende a mejorar en verano y a empeorar en invierno.
4. ¿Cómo debo aplicar la crema emoliente?
Aplicarla siempre en pequeña cantidad calentándola previamente en las manos. Realizar movimientos grandes acariciando suavemente la piel.
Aplicarla siempre en pequeña cantidad calentándola previamente en las manos. Realizar movimientos grandes acariciando suavemente la piel.