El uso continuado de los descongestivos nasales puede, en vez de aliviar la congestión, producir efecto rebote
La congestión nasal se produce por la dilatación de los vasos sanguíneos de la mucosa nasal, que provoca una mayor llegada de sangre a la zona y una hinchazón de la mucosa. Esto produce un estrechamiento de los conductos nasales, y un aumento de la producción de moco, con la consiguiente obstrucción nasal y dificultad al paso del aire.