Es un truco poco novedoso pero al parecer, efectivo. Además, si bebemos agua antes de las comidas, no tenemos nada que perder, sólo ganamos en la posibilidad de adelgazar más y en cubrir las necesidades de líquidos del organismo.

De este modo, se comprobó que, durante las 12 semanas que duró el estudio, las personas que bebieron agua antes de las comidas perdieron una media de siete kilos, en comparación con los cinco kilos de media del grupo de control.
"El agua ayuda a perder peso por la simple razón de que llena el estómago antes de la comida consiguiendo que la sensación de saciedad aparezca antes y aportando cero calorías al organismo", explica la autora principal del estudio, Brenda Davy.
En concreto, "beber dos vasos de agua (medio litro) antes del desayuno, el almuerzo y la cena hace que se consuman entre 75 y 90 calorías menos durante la comida por la aparición más temprana de la saciedad", explica esta experta.
En este sentido, y a pesar de que el estudio se haya realizado sólo con agua, Davy afirma que las bebidas 'light' y otros líquidos con edulcorantes artificiales también podrían ayudar a perder peso y aumentar la sensación de saciedad si se consumen antes de las comidas.
Sin embargo, la directora del estudio advierte de que las bebidas con azúcar pueden ayudar a que la sensación de saciedad aparezca antes, pero a costa de una mayor cantidad de calorías consumidas. "Unos 350 mililitros de un refresco normal con azúcar, por ejemplo, contiene unas diez cucharadas de azúcar", recuerda Davy.
No obstante, para perder peso debemos comer equilibradamente y hacer ejercicio.
FUENTE: EUROPA PRESS
FOTO: Flickr/gfrphoto
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